La reforma del transporte público contempla la renovación y ampliación del parque automotor con unidades 0 km, entre ellas buses eléctricos y vehículos de combustión de bajas emisiones. En conversación con Tránsito Verde, el viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, explicó los avances del proceso y los desafíos que plantea la incorporación de la electromovilidad.
La renovación del transporte público de pasajeros en Paraguay avanza con la incorporación progresiva de buses eléctricos y unidades de combustión de bajas emisiones. El proceso forma parte de una reforma integral del sistema, que contempla renovar el parque actual y ampliar la cantidad de unidades disponibles.
En conversación con Tránsito Verde, el viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, explicó que actualmente existe un parque de alrededor de 1.600 buses, muchos de ellos con más de 13 años de antigüedad, y que el objetivo es llegar aproximadamente a 2.000 buses nuevos.

“Estamos llevando adelante un proceso de reforma al sistema de transporte público de pasajeros por la necesidad de una renovación total del sector en muchos aspectos y uno de ellos, en particular, es la obsolescencia de las unidades de los buses”, señaló.
Fernández remarcó que la antigüedad de las unidades no solo afecta la comodidad de los pasajeros, sino que también puede representar riesgos durante la prestación del servicio.
“Un bus viejo significa no solamente falta de confort, sino peligro. Pierde el freno, las ruedas, se incendia. Hay que renovar y también mejorar la calidad del viaje”, afirmó.
Una primera licitación con hasta 300 unidades
El primer paso de la reforma será la licitación de un corredor de acceso a Asunción por la avenida Mariscal López. El proceso contempla inicialmente 250 unidades, con posibilidad de llegar a 300. “De acuerdo con la demanda, prevemos que el 40 % sean eléctricas”, detalló.
Este será el primer corredor de un proceso que contempla cinco corredores, cuya implementación será gradual hasta alcanzar la renovación total de los buses del sistema. El parque renovado estará compuesto por buses eléctricos y unidades de combustión de bajas emisiones. “Estos buses serán un mix desde el punto de vista de las emisiones: buses eléctricos y buses a combustión, de bajísima emisión, como son los Euro 5 para arriba”, indicó.
El retiro de los buses actuales será gradual
La renovación no implicará el retiro inmediato de todas las unidades que actualmente prestan el servicio. Fernández explicó que el proceso será gradual y estará sujeto a las normas y los contratos vigentes.
El objetivo planteado es avanzar progresivamente hacia la renovación total del parque, que actualmente ronda las 1.600 unidades y que se proyecta ampliar hasta aproximadamente 2.000 buses nuevos.
De tres a 90 buses eléctricos
Actualmente, ya circulan buses eléctricos en Asunción y su área metropolitana. Fernández destacó el crecimiento registrado en los últimos dos años. “Hace dos años teníamos tres buses; hoy ya tenemos 90 y se va a ampliar un poco más, ya como anticipo de lo que es la reforma”, señaló.
Sin embargo, la incorporación de esta tecnología plantea nuevos desafíos para el sistema, particularmente en materia de operación, mantenimiento y capacitación. “Hay muchos desafíos en la electromovilidad. Primero que nada, la nueva tecnología del bus eléctrico. El propio operador tiene que conocer cómo funciona un bus eléctrico, los tiempos de descarga, el tema de arreglar el bus cuando se descompone, la capacidad del mecánico de buses eléctricos”, explicó.
La expansión de los buses eléctricos también requiere infraestructura adecuada para su operación. Entre los aspectos mencionados por Fernández se encuentran los sistemas de carga, la conectividad, las subestaciones y la potencia necesaria. “También está el tema de la infraestructura asociada a la carga, de la conectividad, de la ANDE, de las subestaciones, de la potencia que se requiere”, señaló.
“Esta renovación va a ser gradual porque hay buses que legalmente pueden circular conforme a la norma. Hay contratos vigentes y un período que pueden circular. A medida que vayan saliendo de su vida útil, esos buses van a sacarse de circulación y reemplazarse por los buses nuevos”
Emiliano Fernández, viceministro de Transporte.
¿Qué pasa con las baterías?
Otro de los aspectos vinculados con la electromovilidad es el destino de las baterías cuando alcanzan el final de su vida útil para el funcionamiento de un vehículo.
Fernández señaló que existen alternativas para aprovecharlas posteriormente, principalmente mediante lo que se conoce como segunda vida, destinada, por ejemplo, al almacenamiento.
“El mundo está desarrollando muchas alternativas de segunda vida que se usan para almacenamiento. No es que, al llegar a su final de vida útil, la batería no sirve; tiene menos rendimiento. Si rendía 100, rinde 70, pero puede ser usada para otros fines”, explicó.
También mencionó el concepto de retrofit como otra de las alternativas que forman parte del desarrollo de nuevas aplicaciones para estas tecnologías. “El mundo hoy está teniendo alternativas y eso hay que incorporar al proceso que tenemos nosotros hacia adelante”, sostuvo.
Para el viceministro, estos aspectos están vinculados con una visión más amplia de la movilidad eléctrica, que incluye la economía circular y el aprovechamiento de los componentes tecnológicos.
La reforma contempla así una renovación gradual del transporte público, con la incorporación de buses 0 km, eléctricos y de combustión de bajas emisiones. El proceso comenzará con la licitación de un primer corredor y avanzará progresivamente sobre los cinco corredores proyectados, con la previsión de que el 40 % de los buses renovados sean eléctricos.
